Category: Dumblosofy


Este año he descubierto un nuevo tipo de persona, del que antes había oído hablar, pero que no me creía que pudiese existir. Los “demasiado buenos para currar”.

Es decir a todos nos Jose levantarnos por las mañanas y tener que ir a pasar una gran parte del día en el trabajo, pero hay gente que piensa que ellos merecen vivir sin trabajar. De hecho creen que es una especie de derecho sagrado que tienen.

Es verdad que mi punto de vista es poco imparcial, trabajo desde los 15 años (muy a pesar de mi padre, que siempre se opuso a que trabajase mientras estudiaba) por voluntad propia, por esa maravillosa sensación que aporta cobrar un sueldo que sientes que te has ganado, por esa libertad y derecho a comprarte lo que se te de la real gana, que para algo has sudado y peleado todos los días.

Pero es que sigue sin entrarme en la cabeza esa mentalidad. Es decir, todos soñamos con sacarnos la lotería y vivir a lo grande en un paisaje idílico con una casa a nuestro gusto. Pero de ahí a estar convencido de que nos merecemos eso sin ningún esfuerzo…… pues mira que hay un buen trecho.

En fin, ha sido una de esas reflexiones que me dan de vez en cuando.

(La foto esta sacada desde la parada de la Renfe mientras esperaba para irme a casa, porque por lo pronto, yo soy de los “tontos” a los que les toca trabajar)

Momentos Zen

Siempre he pensado que la vida nos da pequeños regalos que normalmente nos pasan desapercibidos por la cantidad de ruido que solemos tener en nuestra cabeza.

Hoy por ejemplo, he salido mas tarde del curro por terminar un proyecto y como ya eran mas de las 21:45 no me convenía irme en Renfe así que me fui a la parada del autobús. Venia con la cabeza enredada de todo lo que tengo que terminar para mañana y sintiendome cansadísimo. Pero al encenderme un cigarrillo, justo coincidió que en empezó a sonar Teardrop de Massive Attack y que estaba mirando una fuente. Y de repente todo pasó, me vino la calma y no me sentía tan cansado.

Me quite uno de los auriculares, para escuchar la canción y al mismo tiempo la canción. Ya no estoy tan cansado ni tan agobiado.

Un pequeño regalo de la vida.