Siempre he pensado que la vida nos da pequeños regalos que normalmente nos pasan desapercibidos por la cantidad de ruido que solemos tener en nuestra cabeza.

Hoy por ejemplo, he salido mas tarde del curro por terminar un proyecto y como ya eran mas de las 21:45 no me convenía irme en Renfe así que me fui a la parada del autobús. Venia con la cabeza enredada de todo lo que tengo que terminar para mañana y sintiendome cansadísimo. Pero al encenderme un cigarrillo, justo coincidió que en empezó a sonar Teardrop de Massive Attack y que estaba mirando una fuente. Y de repente todo pasó, me vino la calma y no me sentía tan cansado.

Me quite uno de los auriculares, para escuchar la canción y al mismo tiempo la canción. Ya no estoy tan cansado ni tan agobiado.

Un pequeño regalo de la vida.